domingo, 9 de febrero de 2014

Tolerancia cero con la ablación


(Gráfico animado pinchando sobre la imagen) 

La ablación genital femenina causa daños irreparables. Puede acarrear la muerte de la niña por colapso hemorrágico, así como infecciones agudas y septicemia. Muchas niñas entran en un estado de colapso inducido por el intenso dolor, el trauma psicológico y el agotamiento a causa de los gritos. 

Se pueden enumerar otros efectos como una mala cicatrización; la formación de abscesos y quistes; un crecimiento excesivo del tejido cicatrizante; infecciones del tracto urinario; coitos dolorosos; el aumento de la susceptibilidad al contagio del VIH/SIDA, la hepatitis y otras enfermedades de la sangre; infecciones del aparato reproductor; enfermedades inflamatorias de la región pélvica; infertilidad; menstruaciones dolorosas; obstrucción crónica del tracto urinario o piedras en la vejiga; incontinencia urinaria; partos difíciles; y un incremento del riesgo de sufrir hemorragias e infecciones durante el parto.

¿Para que sirve?  Solo para generar sufrimiento. Cada día que pasa, más de 7.000 niñas entre cuatro y diez años son mutiladas. Aunque parezca increíble, en España también se practica la ablación. Unas 17.000 niñas están en peligro. Cataluña es la comunidad autónoma donde más viven más niñas con riesgo de sufrir una mutilación genital y Zaragoza la ciudad española con más niñas en riesgo (unas 800).

Unicef nos recuerda que la ablación genital femenina constituye una violación fundamental de los derechos de las niñas. Es una práctica discriminatoria que vulnera el derecho a la igualdad de oportunidades, a la salud, a la lucha contra la violencia, el daño, el maltrato, la tortura y el trato cruel, inhumano y degradante; el derecho a la protección frente a prácticas tradicionales peligrosas y el derecho a decidir acerca de la propia reproducción. Estos derechos están protegidos por el Derecho internacional.  El pasado día 6 de febrero se celebró el Día de la "Tolerancia cero con la mutilación genital".