martes, 11 de marzo de 2014

Muros que separan continentes


(Gráfico animado pinchando sobre la imagen) 

Miles de personas esperan en Marruecos para dar el salto. Su objetivo es Europa y Ceuta y Melilla, la puerta de acceso. Según el ministro de Interior Jorge Fernández Díaz  “hay 40.000 inmigrantes en el monte Gurugú y otros 40.000 en Mauritania, esperando a asaltar la frontera”. Mucho de ellos piensan que en cuanto se adopten las nuevas mejoras en la valla, el alto será casi imposible. Es cuestión de tiempo. Por eso estos días se están sucediendo saltos masivos casi a diario. Saben que  es su (pen)última esperanza. España, Europa,  ha decidido blindarse. Algunos llevan años acampados en las inmediaciones de la valla. Esperando. Otros lo han intentado en incontables ocasiones y tienen su cuerpo magullado y dolorido. Hombres con historias de miseria, de  maltrato, de persecuciones, de muerte…, sueñan con una nueva vida en Europa.

El domingo pasado lo intentaron un grupo de 700 personas en las zonas de Beni-Enzar y Farhana. Nadie pasó, fueron repelidos. En la madrugada del lunes lo intentó un grupo menos numeroso, de unos 150 hombres. Eligieron la zona conocida como los Pinares de Rostrogordo. Quince de ellos lo lograron. Esa noche descansaron en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes). En un centro sobresaturado con una capacidad máxima para 480 personas y en el que ya habitan más de 1.300. Han tenido que instalar en los patios interiores una docena de tiendas de campaña para que nadie se quede a la intemperie. Otro campamento, como en el monte Gurugú, pero en España, donde poder dormir mucho más cerca de su sueño.

Hoy habrá otro intento de salto masivo, o mañana, o pasado. Pocos lo conseguirán, quizás alguno quede malherido, o muera. Pero lo seguirán intentando una y otra vez porque no tienen nada que perder, porque sus ojos miran a España  y su esperanza, sus sueños, están ahí, al otro lado de la valla. No se pueden construir muros que no se puedan saltar. No se pueden construir barreras que separen continentes. Siempre hay formas de superarlos.